No puedo dejar de pensar.
Tu mente está siempre en marcha.
Un pensamiento lleva a otro.
Una idea te lleva a otra.
Y cuando intentas dejar de pensar, aparece otro pensamiento.
Casi nunca se detiene.
Como una máquina consumiendo continuamente energía.
Quizá hayas intentado detenerlo.
Has intentado no pensar.
Has intentado distraerte, ocuparte en algo o dejar la mente en blanco.
Pero el pensamiento sigue apareciendo.
Porque querer parar el pensamiento sigue siendo pensamiento.
El pensador también es pensamiento.
Entonces quizá no se trate de detener el pensamiento, porque quien trata de pararlo también es pensamiento.
Tal vez se trate de algo mucho más sencillo.
Se trate de observarlo.
Y quizá de esa observación surja la comprensión.
Cuando el pensamiento se comprende, ya no tienes que hacer nada, porque él se aquieta solo.
Si quieres observarlo y comprenderlo, puedes comenzar aquí.
